
Después de ser criticado severamente por supuesta explotación laboral, Apple
ha iniciado una investigación para verificar las condiciones de trabajo en una fábrica de China. La primera respuesta que dio Apple a las alegaciones de que tenían empleados que recibían remuneraciones tan bajas como $50 por 15 horas de trabajo, fue que ellos juran que no toleraran el abuso a los trabajadores. Apple solo dice que están investigando el asunto y que pondrán fin a cualquier trato injusto. El área en cuestión es la fábrica usada por Foxconn, donde se elaborar muchos dispositivos electrónicos como placas base.
Si se encuentra evidencia de trato inapropiado, lo más probable es que Apple refuerce el código de conducta que es usado internacionalmente para gobernar las condiciones de seguridad. Aunque Apple no puede controlar a las fábricas en el exterior, si puede controlar a quien permite producir iPods, y si ha la suficiente presión puede ser que Apple cambie de compañía solo para mantener su imagen.