
El gobierno británico como muchos otros gobiernos de la Unión Europea está probando pasaportes biométricos como una solución para problemas como los inmigrantes ilegales y amenazas terroristas. Desde el pasado mes de marzo, cualquier persona en el Reino Unido que haya solicitado una renovación o un pasaporte nuevo ha recibido uno de estos nuevos pasaportes. Estos pasaportes biométricos contienen datos como las huellas digitales del dueño, rasgos faciales y los patrones del iris del ojo, todos estos almacenados en un chip incorporado.
Algo preocupante que sucedido en la ultima conferencia de seguridad Defcon en Las Vegas, fue la intervención del señor Lukas Grunwald, consultor de una compañía de seguridad alemana, quien
reveló una técnica que él había ideado para reproducir la información almacenada en los nuevos pasaportes. Él ha encontrado que los datos en los chips
pueden ser transferidos a otros chips en blanco, los cuales podrían ser implantados en pasaportes falsos. Este descubrimiento, según él, pone en duda todo el proyecto.
“Todo el diseño del pasaporte esta totalmente mal,” dijo el Sr. Grunwald en una entrevista con Wired.com. Además agrego “desde mi punto de vista todos estos pasaportes [biométricos] son una enorme pérdida de dinero, realmente no aumentan la seguridad."
Es muy posible que una persona con un pasaporte falso pueda pasar sin problemas un punto de inspección automático en cualquier país que quisiera. Grunwald dice haber realizado su descubrimiento solo dos semanas después de intentar copiar los datos. Actualmente, no existe ningún medio para alterar los datos una vez que estos son ingresados al chip, pero Grunwald insiste que esto no presenta una barrera para usar su técnica para realizar actos fraudulentos.