
Solo era cuestión de tiempo antes los EE.UU. adopte sus primeros
pasaportes RFID. Desde esta semana el gobierno esta entregando pasaportes equipados con microchips RFID para mejorar la identificación usando otros elementos además de las tradicionales notarizaciones y fotografías. Lejos de perfecto, los pasaportes RFID han estado bajo el escrutinio de muchos y hay personas que piensa que pueden ser un fraude.
En la conferencia de hackers Black Hat en Las Vegas del mes pasado, un consultor de seguridad demostró un hack para dicho pasaporte y también describió un proceso relativamente simple y barato para la reproducción de uno. La demostración preocupó a muchos que se preguntaron si realmente había necesidad para la tecnología RFID, que transmite datos de manera inalámbrica.
La respuesta del estado, por supuesto, es que incluir la tecnología RFID es simplemente un elemento más en la cadena de verificación de identidad (y, supuestamente protección).
El Departamento de Estado, sin embargo, destacó su enfoque “de varias capas” para proteger los nuevos e-pasaportes y disminuir las posibilidades que los datos electrónicos de estos sean interceptados o robados.
Supuestamente, los nuevos pasaportes solo se pueden leer donde uno quiere que sean leídos, ya que tienen un escudo RF de metal encajado en su cubierta, evitando que alguien, por ejemplo, escanee su billetera o bolsillo. Esto fue una
gran preocupación hace algunos años. Los nuevos pasaportes también ofrecen una llave de seguridad y una función de asar que hace difícil seguir los movimientos de cualquier individuo en particular. Aunque mucha gente seguirá siendo escéptica en los años por venir, cualquier tecnología está abierta para ser explotada. Algunos dicen que la naturaleza de RFID se presta para chequeos desatendidos que podrían poner en juego la seguridad. No se puede hacer feliz a todos.