
Sin duda como un efecto colateral de la fusión con
AMD, las ventas de los chipsets
ATI para CPUs
Intel han
caído dramáticamente. Originalmente se esperaba ventas para el ultimo trimestre de hasta $660 millones, pero parece que no alcanzaran esta meta por un enorme margen de $140 millones. Obviamente esto afecta tanto a la compañía como a sus inversionistas, pero ellos lo ven como un simple bache en el camino:
“El anticipado déficit de ingresos es debido sobre todo a volúmenes de ventas más bajos de los chipsets integrados para las plataformas basadas en CPUs Intel,” explico la compañía. Además, los ingresos en general fueron menores de lo esperado, lo cual refleja la incertidumbre causada por uno de los clientes mas importantes de ATI. “Creemos que esta variación es de naturaleza temporal y no debería tener un impacto en los ingresos a largo plazo.”
También mencionaron que predijeron esta disminución en las ventas de los chipsets para Intel, pero vino antes de lo esperado. Esto demuestra lo voluble que puede ser el mercado, especialmente si consideramos que falta bastante para que se concrete la fusión entre estas compañías.