Supermicro, uno de los fabricantes mas populares de servidores para empresas y también fabricante de algunas computadoras de escritorio de alto desempeño, recientemente ha sido golpeado con una
multa de $150,000. La multa es producto de que la compañía violo el embargo que se le estaba aplicando a Irán hace algunos años. Primero, Supermicro tuvo que enfrentar al Fiscal General de los EE.UU., para luego ser llevado a corte donde la compañía se declaro culpable. Si te preguntas que le vendieron a Irán, fueron placas bases.
“La compañía concuerda que en el momento que las placas base fueron enviadas, estaban controladas al ser para exportación…” dijo la oficina del fiscal. “La compañía también admite que cuando se realizo la exportación tenían conocimiento del embargo que los EE.UU. le había impuesto a la Republica Islámica de Irán.”
Uno pensaría que una compañía de este tamaño podría identificar lo que es bueno para el negocio y lo que no es. Al final de cuentas, la multa no parece ser tan grande dado el tipo de crimen, tal vez se deba a que se declararon culpables, pero eso es un punto aparte. Ahora, Supermicro es más metódico al revisar sus envíos así que probablemente esto no vuelva a suceder.