
Jack Thompson no para. En su implacable locura por derribar a Take-two, sus interminables demandas han creado un circo para los medio de comunicación durante los últimos años. Mas recientemente, el muy próximo a estrenarse
“Bully” de
Rockstar se ha ganado una probada de su ira. A pesar de que el juego todavía no ha sido lanzado y que supuestamente no fomenta la violencia, Thompson ha solicitado que un juez de la Florida emita
un mandato judicial que impida que el juego llegue a las calles. Aunque técnicamente es ilegal, la corte aun continua considerando la opción:
“pero a través de una demanda en Florida, un abogado en contra de los video juegos Jack Thompson ha pedido justamente eso. El ha presentado una moción el miércoles pidiéndole a la corte “se otorgue algo de alivio para detener este lanzamiento garrafal, sin sentido en cinco días.”
Esto no solo pasa en los EE.UU. Algunos políticos del Reino Unido esta pidiendo la prohibición de este juego aun no estrenado. Recientemente leí un review de tres páginas sobre el beta, y me pareció bastante gracioso. Exactamente lo opuesto de otros juegos de Rockstar, “Bully” parece estar a la par de muchos otros juegos que ya están en el mercado. ¿Será que las cortes aprueben esta moción? Si lo hace, ¿Take Two se someterá? Probablemente no. Han sido perseguidos por las cortes anteriormente y es mas que seguro que tiene un equipo de abogados esperando ser llamados. Que triste que sea necesario recurrir a la ley para hacer llegar un juego a las tiendas.