Por Jose Vilches y Erik Orejuela |
Publicado: 6 de octubre del 2008, 7:00 AM EST


Kingston anunció recientemente que
se unirá con Intel para vender discos de estado sólido que serán utilizados en portátiles y servidores. La compañía también planea revender unidades fabricadas por Intel a sus aliados comerciales que incluyen a Dell, HP, IBM y otros.
Es una decisión arriesgada para Kingston, que normalmente adopta una estrategia de espectador hasta que se situé bien una nueva tecnología. Un ejemplo de esto es la decisión de espera tres años para entrar al mercado de las tarjetas de almacenamiento flash, que ahora representan una cuatro de los $4,5 mil millones que facturan al año. Aunque el mercado de las unidades SSD esta mucho menos maduro que el de las tarjetas flash, la compañía claramente ve estos productos como una buena oportunidad. Unirse con Intel, sin duda le da una posición ventajosa al momento de vender unidades SSD para sub-portátiles y portátiles.