
Según estudio reciente, los jugadores que juegan más de siete horas a la semana
duermen menos que los jugadores casuales o las personas que simplemente no tienen interés en los videojuegos. Esta investigación sostiene que hay una relación directa entre el número de horas jugadas y el número de horas que duermen. Durante el evento SLEEP 2009, se demostró que los jugadores constantes duermen menos tiempo y cuando están despiertos pasan más tiempo con sueño.
En general, los jugadores hardcore que fueron observados tienen malos hábitos al momento de descansar en comparación a los jugadores casuales. En promedio, los jugadores empedernidos duermen 1,6 horas menos que otros jugadores a la semana. Es más, los que dicen ser adictos en promedio duermen una hora menos al día, incluso entre semana.
Aunque
las estadísticas demuestran que muchos jugadores no duermen bien, solo un tercio de estos admite que el juego interfiere con su tiempo de descanso. Personalmente, cuando me envicio en un juego muchas veces me toca cambiar horas de descanso por horas de juego.