
Las personas que modifican sus consolas de juegos, en general, saben que los fabricantes no están a gusto con la idea. Microsoft, Sony y Nintendo todas han expresado en numerosas ocasiones que ellos no respaldan esta práctica y ahora que los juegos en línea son tan importantes, mantener el campo de juegos justo es una preocupación para estas compañías. Por esta razón Microsoft ha decidido bannear
600.000 cuentas de Xbox Live en los EE.UU. y Canadá.
Sin embargo, esto solo es el comienzo. Según rumores Microsoft busca evitar que más de 1 millón de consolas se conecten antes de que termine el año – aparentemente el siguiente paso es dirigirse a Europa y otras regiones de gran importancia para el servicio. La meta final de Microsoft es sacar a todas las consolas modificadas de su red para disminuir la piratería.
El único lado positivo de este nuevo esfuerzo por someter a los intrépidos, es que Redmond no busca deshabilitar la consola en si sino simplemente evitar que se conecte a Xbox Live. Esto significa que las consolas banneadas continúan funcionado y las cuentas parecen seguir activas. Para las personas que ven la modificación de consolas como un derecho, Microsoft esta cometiendo un grave error.
Con este banneo masivo se renuevan los debates sobre las modificaciones de hardware deben o no ser permitidas. Como el servicio Xbox Live funciona independientemente, es obvio que Microsoft se puede reservar el derecho de admisión pero no creo que esta sea la mejor manera de hacer que sus fanaticos se mantengan leales.