
Microsoft acaba de desatar una segunda ola de banneos que lleva el total de consolas Xbox 360 a
cerca de un millón o aproximadamente el cinco por ciento de las veinte millones de consolas que se conectan al servicio Live. Aun no se sabe con certeza si los banneos son permanentes o no, pero lo más seguro es asumir que
si lo son. Como en la ocasión anterior las cuentas de los usuarios se mantiene intactas.
Con un millón de consolas Xbox 360 que ya no se pueden conectar, era solo cuestión de tiempo antes que estas unidades
salgan a la venta en línea. Es más, en páginas como eBay y Craigslist ya se pueden ver numerosos paquetes de consolas modificadas con un monto de juegos piratas. Lo más interesante es que la gente está siendo honesta sobre la naturaleza de sus consolas.
Microsoft esta consiente de este fenómeno que ha ocasionado y recuerda al publico que una vez que una consola ha sido banneada seguirá así sin importar de quien sea – también se mencionó que la garantía no se transfiere de un propietario a otro. En resumen, si compras una de estas consolas es bajo tu propio riesgo pero están a buenos precios.