
Nintendo dio a conocer sus resultados financieros para el año fiscal que acaba de pasar, y aunque sus números aun se ven bastante bien, han bajado considerablemente por la primera vez en años. Para ser más precisos, la compañía tuvo ingresos por $15200 millones, para el año fiscal que terminó el 31 de marzo. Sin duda mucho dinero pero un 22% menos que el año anterior. La utilidad operativa bajo 36% a $3800 millones y la utilidad neta cayó a $2400 millones en comparación a los $2900 millones de un año antes.
Nintendo sostiene que son varios factores, incluyen una reciente disminución de precio en Wii para mantenerse competitivos antes Microsoft y Sony, menos juegos taquilleros para el Wii en la primera mitad del año y un yen que ha ido ganando valor.
El atractivo de las consolas Wii y DS parece ir desapareciendo poco a poco. La compañía vendió 20,53 millones de consolas Wii en este periodo – un 21% menos que el año fiscal anterior. Incluso con el lanzamiento del nuevo DSi XL la venta de consolas portátiles bajo 12% a 27,11 millones de unidades. Obviamente, llegar a estas cifras es un sueño para muchas otras compañías en el mercado pero para Nintendo es una señal de alarma.
Sobre el futuro, el gigante japonés se mantiene modesto en sus pronósticos para el presente año fiscal que terminará en marzo del 2011. Según ellos tendrán una utilidad neta de $2100 millones – 12,5% menos que las utilidades de año que recién terminó. Ahora que Sony y Microsoft están trabajando en sus propias tecnologías para la detección de movimientos, parece que la única salida que le queda a Nintendo es enfocarse en títulos de alta calidad y tal vez renovar el hardware de la consolas para revivir las ventas.