Autoridades de Corea del Sur
allanaron las oficinas de Google situadas en Seúl buscando cualquier información que haya sido obtenida ilegalmente a través del proyecto Street View, el cual ha causado mucha fricción legal para el gigante. Junto con Corea, muchos otros países están investigando las actividades del servicio Street View.
En mayo la compañía reveló que vehículos de Street View habían “
accidentalmente” recopilado información de redes Wi-Fi abiertas en varios países. Una investigación francesa determinó que la información recogida incluía correos, fragmentos de páginas web visitadas, e incluso contraseñas. En el Reino Unido las autoridades concluyeron que no se había almacenado “información personal significativa.”
Alemania, España, Italia, Australia, Nueva Zelanda y Canadá también están investigando el caso, pero Google cree que no han violado ninguna ley ya que la información fue guardada sin que ellos lo sepan. La compañía le echa la culpa a un fragmento de código introducido por un solo ingeniero. A pesar de la tormenta, Google ha recibido premiso para lanzar el servicio Street View en Irlanda, Noruega, África del Sur, y Suecia.