Andy Rubin, el vicepresidente móvil de Google, declaró que la compañía no planea entrar al negocio de fabricar teléfonos como resultado de la compra de Motorola Mobility que anunciaron hace unos meses. Esto es un eco de lo que Google viene diciendo sobre la adquisición y debería aclarar toda esa especulación sobre la fabricación de teléfonos.
Cuando Google acordó comprar la unidad móvil de Motorola por US$12500 millones en agosto, algunos sospechaban que sería el primer paso del gigante para fabricar sus primeros teléfonos inteligentes lo cual podría llegar a ser un verdadero problema para sus socios de la compañía que fabrican teléfonos Android. Al final de cuentas, desarrollar tanto hardware como software le podría dar a Google una importante ventaja sobre el resto de proveedores Android.
Al parecer Google nunca pensó en jugar de esa manera. El gigante tiene un portafolio relativamente limitado de patentes inalámbricas y de telecomunicaciones lo cual ha tenido como resultado varias demandas en contra de la compañía y sus socios Android. Con la compra, Google obtendrá una masiva colección de patentes que pueden usar para defenderse ellos mismos y sus socios.
Durante la entrevista, Rubin dejó muy claro el hecho que los otros fabricantes Android no tienen de que preocuparse. Google va a dejar que Motorola sea una entidad independiente y no van a recibir ningún tipo de tratamiento especial debido a la compra.
Se espera que Google y Motorola completen la transacción para comienzos del 2012 siempre y cuando no encuentren barreras en el camino.