Un nuevo estudio realizado por el Instituto de Cáncer de Dinamarca sugiere que no hay una relación entre el cáncer cerebral y el uso de teléfonos celulares. El estudio investigó más de 350.000 usuarios durante un periodo de 18 años.
En resumen, los científicos dicen que las personas que utilizan teléfonos móviles no tienen un mayor riesgo que las personas que no los usan. Su estudio es una continuación de una investigación anterior que no encontró una diferencia importante entre el porcentaje de personas con cáncer cerebral o al sistema nervioso que utilizan teléfonos y esas que no.
Estos últimos hallazgos publicados en la página web del British Medical Journal aparentemente confirman estudios anteriores que llegaron a conclusiones similares. Sin embargo, el Departamento de Salud continua insistiendo que las personas menores a los 16 años de edad sola deben usar teléfonos celulares en caso de emergencia o uso básico, solo para hacer llamadas cortas. La organización de Salud Mundial pone a los teléfonos móviles en la misma categoría que el café, advirtiendo que es cancerígeno y que los estudios científicos no han podido probar o descartar esta teoría.
Aunque dicen que el riesgo no es más alto para las personas que utilizan teléfonos por muchos años, los científicos reconocen que siguen investigando si el uso excesivo a largo plazo causa que se desarrollen cedulas cancerígenas y aún está por verse los efectos en niños al largo plazo.
Hazel Nunn, líder del centro de información y evidencia para Cancer Research dice: “Estos resultados son la evidencia más fuerte para mostrar que el uso de teléfono no incrementa el riesgo de cáncer al cerebro o sistema nervioso en adultos.” Sin embargo, los científicos reconocen que hay ciertas limitaciones a su investigación. No se han incluido a los usuarios corporativos, los cuales están entre las personas que utilizan con mayor frecuencia los teléfonos celulares. Otros argumentan que el estudio no tiene los años suficientes para realmente calcular el riesgo a largo plazo ya que los tumores cerebrales toman décadas en formarse.
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