El CEO de Netflix, Reed Hastings, recibió una canasta de pierdas para Navidad ya que su mesa directiva decidió reducir sus opciones de acciones a la mitad. Hastings ha estado a la cabeza de la compañía durante estos tiempos difíciles donde están pasando por un éxodo de suscriptores y accionistas. A pesar de perder aproximadamente US$1,5 millones por este recorte, el mantendrá su sueldo base de US$500.000.
Aunque tuvieron un buen comienzo en el 2011, las acciones de Netflix cayeron considerablemente durante el verano y las cosas se han mantenido así por varios meses. Con un pico de aproximadamente US$300 por acción, el valor de estas ha ido cayendo por una serie de decisiones criticas que han decepcionado a los inversionistas.
Un aumento en el precio de sus suscripciones fue el inicio de la caída de Netflix, creando un no intencional resentimiento entre la compañía y sus suscriptores. El incremento supuestamente estaba dirigido a ayudar a financiera los costos de Netflix para crear su propio contenido original, al estilo HBO, y mantener sus alianzas con las compañías de contenido. Sin embargo, el público en general respondió de manera negativa al alza.
Al poco tiempo después, Hastings dio a conocer que había escuchado las quejas de los consumidores. Netflix trató de maniobrar alrededor de las quejas, el CEO ofreció disculpas y prometió solucionar el problema. Para darles a los suscriptores precios más bajos, el ejecutivo razonó que necesitaban mantener sus costos bajos así que Netflix decidió separar su costoso servicio por correo para crear una nueva empresa llamada Qwikster. El confuso nombre fue tema de bromas en todo el mundo.
Ha sido extremadamente difícil para los suscriptores aceptar eso de mantener dos suscripciones con dos compañías diferentes para recibir videos por internet y correo. De manera simultanea, los inversionistas se han hecho escuchar y las acciones siguen bajando.
Luego de aproximadamente un mes de generar mala prensa para Netflix, Qwikster cerró sus puertas y se presentaron las disculpas respectivas. Adelantando la película un poco, los suscriptores se enteran que Netflix perdió un contrato con Starz (y Showtime), una importante fuente para películas. Sin embargo, Netflix anunció una alianza con Dreamworks justo antes del fiasco Qwikster pero esa unión dará frutos a partir del 2013.
Son tiempos muy difíciles, llenos de incertidumbre para Netflix. HBO Go ha comenzado a transmitir, Starz anunció que transmitirán su propio contenido y los accionistas definitivamente han perdido confianza en la dirección y liderazgo de la compañía. A pesar de las circunstancias, Hastings anunció que buscará reparar la imagen de la empresa “ladrillo por ladrillo” y sugiere que veremos un Netflix más fuerte para el 2012.