Ha pasado un bueno tiempo desde la última vez que escuchamos noticias sobre la diminuta computadora Raspberry Pi, pero según un reporte reciente de la BBC, este kit barebone esta listo para la fábrica. Esta PC es un poco mas grande que la típica unidad de almacenamiento USB y viene en dos configuraciones: el Modelo A con 128MB de RAM, un precio de US$25 y nada de conectividad para redes, y el Modelo B con 256MB de RAM, precio de US$35 y Ethernet. Ambos correrán Debian o Fedora y tendrán un SoC ARM11 de 700MHz con soporte para OpenGL ES 2.0 y reproducción de videos H.264 1080p.
Se reportó el mes pasado que Ubuntu no tiene soporte pero la fundación esta trabajando con los desarrolladores para que si lo haya en el futuro. Al menos que algo cambie en comparación a prototipos anteriores, las unidades de producción probablemente tengan un puerto USB, una ranura para tarjetas flash, salidas HDMI y de audio, como también varios headers I/O para un puerto serial y más. El paquete total mide 85,60mm x 53,98mm x 20mm, pesa 40g y toma vida gracias a una fuente de alimentación de 5V. Si todo va bien, el Raspberry Pi comenzará su producción en masa dentro de las próximas semanas.

Aunque este dispositivo puede ser aplicado en muchas industrias, fue diseñado originalmente para escuelas y colegios. La Fundación Raspberry Pi construyó su primer prototipo en el 2006 con la esperanza de aumentar el interés en las computadoras. La página de la organización explica que al trabajar con la Universidad de Cambridge, Eben Upton notó un decrecimiento en las aptitudes tecnológicas en comparación a décadas anteriores. En los noventas, los candidatos de la universidad programaban en su tiempo libre, mientras que los interesados recientes solo experimentan con el diseño web – en el mejor de los casos.
Eben y sus colegas creen que el problema sale del hecho que las computadoras modernas han remplazado los Commodore 64, Amigas y otros sistemas rudimentarios que fueron usados por generaciones anteriores para aprender el arte de la programación. El Raspberry Pi ofrece una plataforma económica para experimentar que puede reavivar el interés de los jóvenes en la programación. Los países en desarrollo están especialmente interesados para escuelas, hospitales, museos y otros campos que se podrían beneficiar de una computadora asequible. Esta maquina también tiene el potencial para proyectos caseros de robótica, sistemas de entretenimiento para vehículos y otros proyectos que involucren computadoras.

“No decimos que tenemos todas las respuestas. No creemos que el Raspberry Pi solucionará todos los problemas de computación en el mundo; pero creemos que puede ser un catalizador. Queremos ver computadoras económicas, accesibles, programables en todas partes; estamos incentivando activamente a otras compañías para que copien lo que estamos haciendo. Queremos romper el paradigma para que las familias no tengan que gastar cientos de dólares para tener acceso a internet. Queremos que sea normal para un niño tener una computadora personal,” agregó la fundación en su pagina.