Dell acaba de presentar los resultados financieros para el segundo trimestre del año y la prognosis no se ve bien. El fabricante de computadoras publicó utilidades por US$2600 millones, 22 por ciento menos que el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, en general no le va tan mal con ingresos de US$14500 millones, solo 8 por ciento menos de un año a otro. Dell dice que la caída en las ventas de computadoras de escritorio y portátiles, junto con una débil economía son la razón para las deficiencias.
Dell ha tenido más éxito con sus clientes corporativos ya que sus ingresos en esa área aumentaron 6 por ciento desde el año pasado para sumar US$4900 millones. Esto representa más del tercio de los ingresos generales de Dell y demuestra que su decisión de enfocarse en las soluciones empresariales fue una buena idea.
“Continuamos nuestro progreso cambiando la mezcla de nuestro negocio hacia soluciones corporativas de alto margen, para un solido crecimiento en nuestras divisiones de servidores, redes, servicios y almacenamiento de PI,” dijo el CFO de Dell, Brian Gladden.
Las acciones de la compañía bajaron 5,4 por ciento luego de su reporte financiero y han perdido 20 por ciento de su valor este año. Las acciones cerraron en US$11,68 la tarde de ayer.
Por su lado, HP reporta la pérdida más grande en su historia de 73 años con un bajón en los ingresos de 5 por ciento además de US$9200 millones en amortizaciones. Esto marca el cuarto trimestre consecutivo de malas ventas pero gran parte de las amortizaciones se asocian con la adquisición de Electronic Data Systems en el 2009. La compañía mencionó que su división de computadoras personales cayó 10 por ciento de un año a otro pero como Dell, HP espera compensar estas falencias con el buen desempeño de otras divisiones.
Ambas compañías enfrentan pronósticos similares para el resto del año mientras los consumidores esperan la llegada de Windows 8.