
Han pasado seis meses desde que en Francia se aprobara una estricta ley de
tres ponchadas en contra de la piratería. A pesar de las posibles consecuencias, bastante severas en la mayoría de los casos, la gente recurre a la piratería más que nunca. Bajo la nueva ley “Hadopi”, las personas encontradas culpables de piratería tendrán dos advertencias seguidas por una condena que podría incluir ser banneado del internet, multas de hasta $415.000 y hasta dos años en prisión.
Las personas atrás de la ley Hadopi pensaban que estas penalidades serian suficiente para convencer a millones que dejen de descargar material protegido por derechos de autor, pero en la práctica ha sucedido totalmente lo opuesto. En vez de desalentar a los piratas, la nueva ley
ha llevado a que busquen alternativas.
Es más, el índice de piratería ha crecido un 3% desde que la ley fue puesta en vigencia, según la Universidad de Rennes. Aunque el uso de BitTorrent ha bajado de 17,1% a 14,6%, las personas que usaban el servicio han migrado a otros donde se transmite el contenido o páginas privadas que hostean los archivos, ambas alternativas no se contemplan en la nueva ley.
Un dato interesante en este mercado es que la mitad de todos los usuarios P2P que descargar material ilegal también compran contenido en línea. Esto sugiere que si a estas personas se les quita su conexión a internet, la industria del entretenimiento también podría verse afectada.