Western Digital recibió el visto bueno por parte de la Comisión Europea para la compra de la división de discos duros de Hitachi en efectivo y acciones por un valor de US$4300 millones. La adquisición, anunciada hace aproximadamente ocho meses dejaría a Western Digital con el 50% del mercado pero no se concretará hasta que se cumplan ciertas condiciones. Principalmente, la compañía tiene que vender algunos de sus activos para la producción de discos duros a un competidor más pequeño.
La idea – por lo menos ante los ojos de la Comisión Europea – es asegurar que la competencia en la industria este “completamente restaurada antes de que se implemente la fusión.”
Actualmente hay cuatro proveedores de disco duro activos en el mundo: Western Digital, Hitachi, la fusión Seagate-Samsung y Toshiba. La propuesta compra de Hitachi GST, que recientemente fue renombrado Viviti Technologies, reduciría ese número a tres dejando a Toshiba como el competidor más pequeño de todos por un amplio margen – 10% del mercado, una posición muy desfavorable.
Western Digital no puede completar la compra hasta que encuentre un comprador adecuado, aprobado por la Comisión. Considerando las intenciones del regular para promocionar la competencia, el único que puede comprar los activos de WD es Toshiba, o tal vez TDK, si el fabricantes japonés de cabezas y deslizantes para discos duros quiere entrar al mercado. El problema es que incluso si ambos están interesados en la compra, ambos saben que Western Digital esta apresurado por completar la compra de Viviti y pueden negociar un precio realmente bajo.
Esta noticia se da solo un día después de que un árbitro ordene a Western Digital pagar a Seagate US$525 millones por daños generados al buscar “información confidencial y secretos profesionales” de un antiguo empleado de Seagate. Western Digital negó esas alegaciones y planea apelar la decisión. Sin embargo, actualmente están muy ocupados e invirtiendo millones para recuperar sus fábricas afectadas por las inundaciones de Tailandia.